Si quieres cobrar tus deudas con eficacia, tienes que tener un perfecto control de tus cobros y pagos actualizado. Así sabrás quién te debe dinero y desde cuándo te lo debe sin tener que estar constantemente pensando en ello o perdiendo de cobrar dinero por descuido. Importante antes de iniciar las relaciones comerciales con los clientes disponer de un mínimo de información sobre la misma, mediante informes comerciales, valoraciones créditicias o si disponemos de un seguro de crédito riesgo concedido por la aseguradora

  1. Lo primero que debes hacer para cobrar tus deudas es avisar amablemente al deudor de la cantidad que debe. Si pasan unos días sin respuesta por su parte, es momento de poner un plazo límite para el pago que debe cumplir o en caso contrario se tomarán las medidas pertinentes. Envía algún burofax avisando de la deuda e indicando un plazo límite de pago. Si quieres cobrar algunas deudas pendientes rápidamente, puedes negociar con el cliente rebajar la cantidad adeudada a cambio del pronto pago. Así no cobrarás todo lo que te deben, pero al menos recibirás la mayor parte de ella.
  2. Si siguen debiéndote dinero y no lo has hecho antes, infórmate todo lo posible de tu cliente, sobre todo en temas financieros, para saber cómo proceder ante la deuda y el cliente. Piensa en todos los posibles argumentos que pueda darte y aprende a rebatirlos.
  3. Si el cliente sigue sin asumir sus deudas, se debe establecer un nuevo contacto viendo que pasa y negociando las condiciones de pago. Por teléfono el lenguaje debe ser duro pero correcto. En caso de que no se vean posibilidades de pago es el momento de pasar a las amenazas e indicar que se cobrará la deuda legalmente. Ten constancia y sigue presionando para cobrar tu deuda.
  4. Puedes recurrir a empresas cobradoras de morosos o contacta con algún despacho de abogados que ejerza mayor presión sobre tu deudor. Esto solo debes hacerlo si la deuda es grande, ya que en caso contrario puede que no te compense. Si tenemos contratado un seguro de crédito todas estas gestiones están incluidas en el contrato, además de tener garantizada el cobro de un porcentaje mínimo en caso de insolvencia.
  5. Si con todo esto no has conseguido cobrar tus deudas, es el momento de que empieces a actuar por la vía judicial, bien porque el cliente no quiere pagar o porque dice no poder pagar. Aunque  la demanda a tus clientes sea un proceso duro y largo en ocasiones es la única solución para cobrar deudas.

Lo ideal para cualquiera es cobrar lo que le deben en el momento o lo antes posible, pero son muchos los casos en que los clientes demoran al máximo sus pagos o simplemente no los hacen, por eso es conveniente tener una buena gestión de los cobros y actuar rápidamente para cobrar el dinero adeudado.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies